Los colegios de las Hermanas de la Cruz, Altair y Ribamar recuperan los conciertos

 Fuente: ABC de Sevilla

El TSJA, tal como hizo inicialmente con Albaydar, les concede las medidas cautelares mientras se resuelve el recurso principal que interpusieron contra la decisión de la Junta de Andalucía.

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha dictado autos concediendo las medidas cautelares a los centros sevillanos de educación diferenciada de las Hermanas de la Cruz (Ángela Guerrero, en Sevilla capital, y Nuestra Señora de Lourdes, en Carmona), Ribamar y Altair, enla misma línea que ya lo hiciera inicialmente con el centro Albaydar.

Las medidas conllevan la recuperación del concierto educativomientras se resuelve el recurso principal que los centros interpusieron contra la Junta de Andalucía por denegarles dichos conciertos, pese a que la ley orgánica actualmente en vigor, la Lomce, reconoce la financiación con fondos públicos de estos colegios.

Carmen Mora de la Rosa, asesora jurídica de CECE Andalucía y de la que depende la dirección letrada de estos recursos, ha expresado su satisfacción por el contenido de los autos, indicando que las medidas otorgadas van a propiciar que «dos mil familias vayan a optar por el centro educativoque han elegido libremente, por estar conforme con su proyecto educativo». Del mismo modo, permitirá que «no se vaya a producir la inminente pérdida de empleo prevista de tan buenos profesionales y de tanta trayectoria».

Según la letrada, las medidas «son ejecutables de inmediato, con independencia de los recursos que pueda interponer la Administración». Se prevé que en próximas fechas, el TSJA pueda ir resolviendo en similares términos para los otros siete colegios de educación diferenciada de la región, que también recurrieron la denegación de los conciertos por parte de la Junta y que solicitaron medidas cautelares.

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Los centros de educación diferenciada se manifiestan en Sevilla por la no retirada de los conciertos por parte de la Junta de Andalucía

Alrededor de 1.500 personas, entre padres, madres, alumnos, profesores y personal de administración y servicios, han participado en la mañana de hoy en la manifestación convocada por las organizaciones sindicales USO y FSIE (mayoritarias entre los trabajadores de los centros de educación diferenciada de Andalucía) y la plataforma “Mis padres deciden” (integrada por todas las familias de dichos centros), por la que se reclamaba a la Consejería de Educación que no suprima los conciertos educativos que mantiene con estos colegios. La marcha, que ha partido desde la Plaza de la Encarnación, ha culminado en el Parlamento de Andalucía con la lectura de un manifiesto por parte de Gemma García, portavoz de “Mis padres deciden”. Entre sus afirmaciones destacó el firme apoyo “a los conciertos educativos para los centros que imparten el modelo pedagógico de educación diferenciada, en los que desarrollamos nuestra labor, con una gran demanda social por parte de las familias, desde hace más de 40 años, por su acreditada calidad”.
Asimismo no quiso olvidar “la constatación de que el Tribunal Supremo ha sentenciado que estos centros imparten un tipo de educación legal y legítima, y que por tanto ni segregan, ni discriminan al alumnado que escolarizan”, por lo que “manifestamos nuestro rechazo a la imposición de un modelo único por parte de la Consejería de Educación que antepone su ideología política y partidista a la estabilidad laboral de los trabajadores y a la libertad de las familias para elegir centro educativo”.
De hecho, hizo constar que “estamos desconcertados al contemplar cómo, en el contexto dramático actual de Andalucía, liderando el desempleo en Europa, con casi millón y medio de parados, la Consejería de Educación ponga en peligro numerosos puestos de trabajo en empresas estables, por una razón estrictamente ideológica y sectaria”. En estos momentos de grave crisis económica, “este capricho de la Administración supondría un aumento del gasto público de 15 millones de euros anuales, ya que nuestros centros le salen más económicos que los públicos”.
Por último, Gemma García pidió que “el Gobierno de la Junta de Andalucía cese en su imposición ideológica”.

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Antiguos alumnos del Colegio Altair defienden el modelo pedagógico de su colegio

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Representantes de la Asociación de Antiguos Alumnos de Altair dieron lectura ayer a un manifiesto en el que abogan por la continuidad de este centro, uno de los doce de educación diferenciada al que la Junta pretende privar del concierto.

MANIFIESTO DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS DE ALTAIR

manifiesto antiguos alumnos de Altair

 Sevilla, 26 de febrero de 2013

Ante la gravedad de la situación por la que atraviesa el colegio Altair, la Agrupación de Antiguos Alumnos hace público este Manifiesto. Nos oponemos a la pretensión de la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía de obligar al Centro a cambiar su modelo educativo de educación diferenciada, bajo la amenaza de retirarle los conciertos educativos. Denunciamos este grave atentado contra la libertad y contra los intereses de los ciudadanos de Sevilla.

Este Manifiesto no tiene carácter ideológico, político o religioso. Como colectivo no compartimos ninguna línea de pensamiento. Exclusivamente nos agrupa nuestra condición de antiguos alumnos de Altair, la conciencia de habernos formado en un centro educativo con características propias al que deseamos apoyar.

Somos un colectivo de casi 10.000 personas. No hay estratos sociales, profesiones, ambientes, barrios de Sevilla en los que no haya antiguos alumnos de Altair.

Consideramos falso el planteamiento de que los actuales problemas de Altair se resolverían simplemente cediendo a las pretensiones de las actuales autoridades educativas de la Junta de Andalucía de cambiar su naturaleza. Es falso porque nada valioso puede nacer de una negación de la libertad. Y es falso porque Altair es lo que es, hace su tarea desde lo que es, un centro de educación diferenciada, con un estilo propio y con un reconocimiento y una aceptación social irrebatibles.

No existe un imperativo legal que impida a la Junta de Andalucía mantener el concierto a Altair. Consideramos que su decisión obedece a motivaciones ideológicas, intolerantes con otros sistemas diferentes a los que ella propugna.

Los que tenemos más edad y nos criamos en una zona de la ciudad verdaderamente deprimida -Amate, Padre Pío, Juan XIII, Su Eminencia, Rochelambert, etc.- vimos nacer el colegio en los años sesenta: apenas un barracón prefabricado en medio de un barrizal.

Nuestros padres y nosotros mismos percibimos en Altair una manera original de plantear la educación, innovadora, libre, y sin los prejuicios que no eran raros en la sociedad de la época. En Altair había libertad, compromiso con los estudiantes y con nuestras familias, un modo vital y entusiasta de educar, cercano a nuestra realidad. Los antiguos alumnos que hemos ido llegando con el paso de los años hemos comprobado lo mismo.

Sin Altair, el entramado sociológico de esta zona de Sevilla y su desarrollo hubiera sido muy diferente. Altair ha aportado mucho y sigue aportando en todos los niveles.

Altair siempre se ha adaptado, incluso ha ido por delante de las necesidades educativas de la sociedad y, en consecuencia, de cada uno de nosotros. A medida que han ido pasando los años hemos comprendido mejor esta realidad. Nos parece que debemos señalar algunos de los rasgos característicos del estilo educativo en el que nos hemos formado: la educación personalizada, la cercanía con los profesores, el protagonismo de los padres, el interés por la formación profesional, la autonomía y la confianza en la libertad de los estudiantes, la integración del deporte, la vinculación al barrio, la solidaridad, la convivencia y la mentalidad crítica y abierta. En definitiva, un sistema de valores que enmarca y da sentido a unas enseñanzas académicas de reconocido prestigio.

Altair no se ha cerrado a ningún tipo de enseñanza. No es fácil que en un centro educativo haya tan gran diversidad como en éste. Dependiendo de nuestra edad, preferencias y orientación laboral hemos encontrado aulas bien equipadas, laboratorios y talleres excelentes, una escuela deportiva y equipos federados de diferentes deportes y niveles, bibliotecas con un fondo magnífico, dinámicas y bien organizadas, relaciones con el mundo empresarial, cursos diversísimos de iniciación o perfeccionamiento profesional, actividades artísticas, etc. Consideramos que la coexistencia de tantos alumnos con diferentes edades, mentalidades e intereses es una de las riquezas y de las particularidades de Altair.

Rechazamos de plano, por tanto, los clichés sobre el modelo pedagógico en el que nos hemos educado y en el que se han educado y se están educando muchos de nuestros hijos. Nadie puede afirmar con razón que hayamos tenido dificultades de integración en la sociedad por el hecho de que Altair no sea un centro mixto. Decir eso es un absurdo en el que no merece la pena insistir.

Igual de absurda consideramos la pretensión de que quien quiera estudiar en Altair tenga que pagar lo mismo que en cualquier centro no concertado. Más que absurda, es para nosotros un insulto: como si primero nuestro padres y luego nosotros mismos no pagáramos impuestos o formáramos parte de una élite social o económica.

Altair no puede de ninguna manera dejar de ser lo que ha sido, lo que es ahora. No hay derecho a que se prive a la sociedad sevillana de un centro educativo con la envergadura y la historia del centro educativo en el que nos hemos formado.

“Si quitan los conciertos es cuando de verdad harían elitista la educación”. Hablan los antiguos alumnos de Altair en defensa de la libertad para elegir centro y modelo educativo

Pincha aquí para leer el artículo publicado en ABC de Sevilla.

KAKO RANGEL
Artículo publicado en ABC de Sevilla. P.García. 23/12/2012.
Con una trayectoria de cuarenta y cinco años en la ciudad, elcolegio Altair está siendo uno de los más activos en la defensa de su modelo pedagógico frente a la intención de la Junta de no renovar el concierto a partir de 2013 a los centros que no sean mixtos, lo que abocaría a muchos de ellos al cierre o a la privatización.

Emplazado en el Distrito Cerro-Amate, el Altair acoge a 1.200 alumnos procedentes, en gran medida, del entorno de PalmeteLos PajaritosSu EminenciaRochelambert o Juan XXIII. «Nunca me he sentido raro por haber estudiado en un colegio sólo para niños», asegura Diego Estrada, de 49 años. Este técnico en calidad hace especial hincapié en la «educación personalizada» que caracteriza a este centro. Similar opinión comparten otros antiguos compañeros del Altair de diferentes procedencias, ideologías y edades, como José Miguel González (físico, de 52 años), Felipe Javier Arenas(estudiante de Ingeniería Industrial, de 18) y Manuel Jaén (licenciado en Filología Hispánica y trabajador del Instituto Municipal de Deportes, de 39). No se conocían previamente pero todos ellos presentan un denominador común: la gratitud hacia este colegio y el orgullo de haber estado en sus aulas.

«Para nada es un centro elitista; yo mismo provengo de una familia trabajadora de un pueblo de Sevilla. Si quitan los conciertos es cuando de verdad harían elitista la educación, ya que impediría a muchos padres del barrio dar a sus hijos la enseñanza que aquí reciben», apunta el más joven de los cuatro, a la sazón miembro de Juventudes Socialistas. «Existe —apostilla José Miguel González— una armonía dentro del contraste económico que pudiera haber y eso enriquece como persona». Manuel Jaén lo corrobora y abunda aún más en lapluralidad del colegio: «En mi época, fui un chaval que procedía de una zona muy humilde y desclasada de San José de Palmete. Soy militante de IU y mi padre, también comunista, tuvo a bien meterme en este centro para que me hiciera un hombre, y acertó». Manuel es un antiguo alumno muy activo con la causa, ya que está en contacto con las asociaciones de la zona para movilizar fuerzas en apoyo a la continuidad de este colegio concertado.

Un «ataque político»

«Esto es un ataque político», tercia Diego Estrada, «un intento descarado de ir contra la educación diferenciada, cuando en otros países se ha demostrado que es un modelo que funciona y tiene resoluciones a su favor». «Es una barbaridad que por una decisión tomada desde el despacho de un político se carguen la trayectoria de más de 40 años de este colegio», añade Jaén.

Todos ellos hablan de que en el Altair se imparte «una educación con mucho respeto a la libertad del alumno y de carácter integral, porque se cuida no sólo la faceta académica, sino también, por ejemplo, la deportiva, sin abandonar los valores humanos y cuestiones como el orden, la puntualidad, la tolerancia… y tantas otras fundamentales para la convivencia. En este colegio —subraya José Miguel— se hacenfuturos ciudadanos responsables». «Los chavales que pasan por aquí, se nota», remarca Estrada.

Estos antiguos alumnos coinciden además en la apreciación de que «la educación de los hijos es una decisión que compete a los padres, que han de contar con la posibilidad de poder elegir lo que mejor desean para ellos, y el problema actual es una incursión en toda regla de los políticos».

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Un grito de libertad. Colegio Altair. Sevilla.

Artículo de Juan Miguel Vega, publicado el martes 18 de diciembre de 2012 en El Mundo Andalucía.

Un grito de Libertad. Altair. Sevilla

Extracto del artículo:

(…) “Un vídeo me ha devuelto ahora al paisaje de aquellos días lejanos. Los actuales alumnos, padres y profesores de Altaír se rebelan bailando, contra la intención uniformadora de la consejera de Educación, que quiere imponer al centro la enseñanza mixta, desmontando su sistema pedagógico en pro de una presunta igualdad.
Sólo piden una cosa, pero eso que piden causa escalofríos. Porque piden libertad.
Libertad para elegir un método de enseñanza, no el contenido de ésta. Y el hecho merece una reflexión.

Después de treinta años de democracia, un colegio del Opus se rebela al grito de libertad contra la política de un gobierno de izquierdas empeñado en hacer que todos los niños piensen igual.

Un propósito que sólo se persigue en aquellos países donde la libertad no existe. ¿Acaso es ahí adonde quieren llevarnos? Quien lo pretenda seguramente ya sabrá que si algo enseñaron siempre en Altaír fue a no aceptar ese destino”.

Pincha aquí para ver el Free-lipdub de Altair